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El  SAG de la Suspensión es una variable muy importante a tener en cuenta en las bicicletas de montaña. Sin lugar a dudas, hace la diferencia a la hora de lograr un mejor desempeño y sacar el máximo rendimiento de la suspensión, incluso para los montadores más novatos.

El tema está relacionado con la presión de aire en la suspensión, el peso de cada persona y el estilo de montada que pretende hacer. El SAG es tan importante, que las mismas fábricas ofrecen los valores recomendados para cada diferente tipo de suspensión. Realmente vale la pena ponerle atención y es algo relativamente fácil de monitorear.

Que es el SAG

El SAG es el prehundimiento que ejecuta el eje del amortiguador, permitiendo que los baches, huecos, piedras e irregularidades del terreno sean absorbidas por estos dispositivos en beneficio del ciclista. Sin embargo, cuando estos desplazamientos son amplios y excesivos, los amortiguadores pueden llegar a absorber gran parte de la energía que aportamos en la pedaleada, produciendo un desgaste adicional por tener un SAG equivocado en las suspensiones.

La pregunta que nos tenemos que hacer es como hago para saber cual es SAG adecuado de mi MTB.  Para esto, debemos seguir unos pasos relativamente sencillos pero que muchas veces desconocemos.

Como medir el SAG de mi bicicleta

Lo primero que debemos saber es conocer nuestro peso corporal y sumarle el peso de los objetos que acostumbramos a cargar. Te sugerimos pesarte con la vestimenta que acostumbras a montar, con las comidas, hidratantes, repuestos, casco, y guantes que acostumbras llevar. Una vez conozcas ese valor, debes buscar en la referencia de la suspensión, la presión en PSI que debes tener de acuerdo al peso que determinaste.

Ahora bien, si no dispones de la información particular de tu suspensión, puedes también seguir estos pasos y te sugerimos hacerlos con la ayuda de tu mecánico o taller de confianza.

  1. El primer paso es situar la junta de goma presente en la suspensión. Ese esa sortija que tienes por lo general en el amortiguador de la derecha de tu bici. Esta junta o brida sirve como referencia para calcular la longitud de compresión de la suspensión cuando de subes a tu bici.
  2. Súbete a la bicicleta ojalá con tu casco, tu morral, tu hidratante y apoya de manera muy lenta todo el peso corporal para que la junta de goma o brida se desplace sobre las barras de la horquilla o el vástago del amortiguador. Hazlo ya sea con ayuda de otra persona o apoyados contra una pared.
  3. Tras realizar correctamente el segundo paso, llega el turno de bajarse de la bicicleta. Procura no forzar más la compresión de las suspensiones para evitar que la posición de la junta de goma o brida se desplace de su sitio.
  4. Medir el hundimiento de la suspensión. Generalmente, lo más recomendable es ajustar el SAG entre el 20% y el 30% de la carrera disponible de la suspensión para conseguir un rendimiento óptimo. Para tener una suspensión firme, hay que elegir un ajuste de entre el 15% y el 20% de SAG, mientras que si se prefiere una suspensión más sensible, debe ser una medida entre el 25% y el 30%.
  5. Con una bomba de aire de alta presión, debes poner o quitar aire a la cámara de la suspensión según el SAG deseado. A modo de ejemplo práctico, si una horquilla con 100 mm de recorrido se ha hundido 20 milímetros, tiene un SAG del 20%. Hay que quitar aire para aumentar el SAG o, por el contrario, meter más presión para reducirlo.
  6. Después de realizar los pasos anteriores y, tras medir la compresión de la suspensión y añadir o quitar aire según las necesidades de cada ciclista, estás listo para pedalear. Este proceso lo debes revisar cada 2 o 3 meses si es posible.

Así las cosas, vas a sentirte mucho mas confortable en tus montadas y las estabilidad y control de la bici van a aumentar considerablemente mejorando tu habilidad técnica.

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