Los componentes que forman parte de la transmisión de tu MTB son ciertamente costosos y exigen un mantenimiento permanente, adicional al alistamiento que le acostumbramos a realizar cada 2 o 3 meses en nuestro taller de confianza.

En esta breve descripción te daremos recomendaciones para que las pongas en práctica de manera permanente en tu casa, algunas de ellas para siempre que llegues de montar. Muy seguramente te ahorrarán dinero y la vida de tus componentes se alargarán considerablemente.

¿Qué necesitas para limpiar la transmisión de tu MTB?

  • Trapo que no suelte pelusas o una toalla
  • Cepillo de Dientes usado
  • Desengrasante (ojalá marca Finish Line – 1 Step para bicis)
  • Dispositivo o Cepillo especial para limpiar las cadenillas
  • Aceite Lubricante
  • Agua, muy poquita (seguramente no la vas a necesitar)

 

Limpiar la Cadenilla

La cadenilla es sin duda el elemento que más suciedad, polvo y contaminación generan a la transmisión. Por tal motivo, siempre que llegues de montar, te recomendamos limpiarla y lubricarla. No te tomará más de 5 minutos.

Para limpiarla, simplemente utiliza un trapo que no suelte pelusas (preferiblemente una toalla vieja). Con tu mano izquierda, abraza o agarra la sección inferior de la cadenilla con el trapo y mueve la biela o pedales en el sentido contrario a las manecillas del reloj. De esa manera, estás limpiando el polvo o suciedad de la cadenilla. Asegúrate de hacerlo durante algunos minutos, hasta que percibas que la cadenilla está limpia.

Te recomendamos revisar si la Pacha (piñones traseros) y la Coronilla (plato delantero) están sucios. De ser así, con tu cepillo de dientes usado, trata de limpiarlos. Preferiblemente, abstenerse de hacerlo con agua, pues esta se filtra y tiende a oxidar las partes internas de los rodamientos y demás.

Ya hiciste lo más aburrido y ya casi vas a terminar.

 

Lubricar la Cadenilla

Para lubricar la Cadenilla, procura utilizar lubricantes secos o lubricantes cerámicos. El resultado es que estos se adhieren a la cadenilla pero al no ser húmedos o pegajosos, no atrapan tan fácilmente el polvo de los caminos y así la cadenilla se contamina o se ensucia menos.

Para lubricar la cadenilla, basta con adherir lubricante en la sección inferior de la cadenilla y nuevamente mueve los pedales en el sentido contrario a las manecillas del reloj. Basta que le des una o dos vueltas a toda la cadenilla y es suficiente. El agregar demasiado lubricante, se corre el riesgo de empaparla y muy seguramente se te va a ensuciar mas fácilmente la próxima vez que montes.

Este procedimiento te recomendamos realizarlo siempre después de montar y así tienes la bici lubricada y en condiciones óptimas para tu próxima montada.

 

Limpiar los Piñones Traseros

Este procedimiento lo puedes realizar cada 4 o 5 montadas, todo depende de los terrenos que hayas recorrido. Si lo has hecho en barro o con lluvia, muy seguramente te tocará hacerlo más frecuentemente.

Te recomendamos limpiar los residuos de barro que pueda haber en los piñones de la pacha. Si no los hay, simplemente esparce desengrasante (ojalá para transmisiones de bicicleta) y dejalo unos 10 minutos en esta. Acto seguido, procura quitar el desengrasante, preferiblemente sin la necesidad de utilizar agua y con el trapo que ya tienes a la mano.

El desengrasante 1 Step de la marca Finish Line es muy recomendable, pues a la vez que estás desengrasando la bici, también la estás lubricando.

 

Visita tu taller de confianza

Llevar tu bici a tu taller de confianza cada 300/400kms es muy recomendable. Ellos tienen la habilidad de desarmar algunas piezas, guayas, ejes, manzanas y limpiarlas profundamente, asegurando quitar el óxido y por supuesto, quitar el polvo e impurezas que nosotros no podemos quitar fácilmente.

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